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El párroco con unos hermanos y un grupo de feligreses posan en la puerta del convento, después de haberlo visitado, haber rezado ante el cuerpo de la Beata María de Jesús y haber hablado un largo rato, en el locutorio, con la priora y otra monja de la comunidad.
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DOMINGO II ADVIENTO, CICLO A 
 
1. MONICIÓN DE ENTRADA
 
Hermanos y amigos: el segundo domingo de adviento, en el que ya nos encontramos, nos sigue preparando para la venida del Señor. En no pocas ocasiones, al querer acceder a ciertos lugares, vemos que es imposible andar o circular debido al estado de los caminos, las calles o las carreteras. También Dios, que quiere venir hasta nosotros, se encuentra con muchos obstáculos para poder nacer espiritualmente en nuestros corazones. Hoy contemplaremos a Juan Bautista, que nos alerta y nos invita con Isaías a reparar lo que haga falta, para que, cuando venga el Señor, nos encuentre puestos al día en espíritu y vida. Intentemos cambiar a mejor y como signo de ello, encendemos la segunda vela de la corona de adviento.
 
Al encender la segunda vela
Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel.
Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas.
La humanidad entera se estremece
porque Dios se ha sembrado en nuestra carne.
Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas
y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza.
¡Ven pronto, Señor. Ven, Salvador!
 
2. ACTO PENITENCIAL
 
  • Pidamos perdón al Señor porque, en muchos momentos, nos sentimos seguros de nosotros mismos y pensamos que somos perfectos. Señor, ten piedad.
  • Por los inconvenientes que ponemos para ser buenos cristianos; por las zancadillas que ponemos a Dios para que reine en nuestro corazón. Cristo, ten piedad.
  • Porque a veces complicamos de tal manera nuestra vida, que somos esclavos de nosotros mismos. Señor, ten piedad.
 
3. MONICIÓN A LAS LECTURAS
 
         Como cada domingo, Dios nos va a hablar por medio de las lecturas. Haciendo un resumen, puede decirse que, en la primera lectura, queda bien claro que el Señor dará sentencia al pobre con equidad, y que la segunda nos enseña de manera meridiana que Cristo salva a todos los hombres. El evangelio, por su parte, es una invitación a hacer penitencia porque se acerca el Reino de Dios. No echemos en saco roto lo que Dios nos dice y nos pide en las lecturas que vamos a proclamar.  
 
4. ORACIÓN DE LO FIELES 
  • Por el Papa Francisco, por los Obispos y por nuestros sacerdotes. Para que nunca se cansen de invitarnos a cambiar a mejor. Roguemos al Señor.
  • Por nuestros catequistas, por nuestros padres y por todos los que se comprometen en la Iglesia a preparar los corazones y las vidas de las personas, ante la llegada de Jesús. Roguemos al Señor.
  • Por los medios de comunicación social. Para que sean más respetuosos con el mensaje de Jesús y de la Iglesia, y para que valoren más el gran servicio que presta la Iglesia a los más pobres. Roguemos al Señor.
  • Para que, como Juan Bautista, no nos quedemos paralizados ante lo que está mal y para que denunciemos la mentira, la falsedad, la mediocridad o la debilidad de nuestra fe. Roguemos al Señor.
  • Para que, ante la Navidad que se acerca, no nos conformemos con preparar lo externo, puesto que lo que quiere Dios, de verdad, es nuestro amor y nuestra acogida. Roguemos al Señor. 
5. PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS 
  • Con este micrófono queremos simbolizar, en este segundo domingo de adviento, nuestro deseo de llamar a los que nos rodean a ser mejores y a disponer nuestros corazones ante la próxima Navidad.
  • Con el pan y el vino, queremos llevar hasta el altar todo el esfuerzo y el trabajo que hemos realizado durante esta semana y, sobre todo, la alegría que supone vivir ya, desde ahora, la  presencia de Jesús en Belén. 
5. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 
Antes de finalizar esta Eucaristía, Señor,
queremos darte las gracias por habernos acogido.
Nuestros caminos, muchas voces, no son los tuyos.
 
Nuestras palabras no son precisamente paz ni alegría.
Nuestras acciones suelen dejar bastante que desear.
 
Ante tu nacimiento, ya próximo, queremos manifestar
nuestro deseo de cambiar en aquello que haga falta.
 
Te pedimos que vengas con nosotros al trabajo,
a nuestra familia, a nuestro deporte, y
que nos hagas fieles amigos tuyos. Amé
 
SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA, CICLO A 
 
1. MONICION DE ENTRADA
 
         Bienvenidos a la casa de Dios. En ella Jesús nos da la fuerza necesaria para ser fuertes ante las dificultades. También, en ella, el Espíritu Santo nos enseña a guardar, cuidar y reservar los caminos de nuestra vida, con el fin de que el Señor nazca en nosotros. En este día, celebramos la INMACULADA CONCEPCION DE LA VIRGEN MARÍA. Nadie, como Ella, nos puede indicar los caminos que nos llevan a la Navidad. Su pureza, su alma limpia, su interior lleno de Dios son motores que nos impulsan hacia una Navidad vivida con autenticidad cristiana. Siempre lo hacemos, pero de manera especial hoy pidamos al Señor por nuestras madres. Que Dios les dé fuerza y fe para acompañarnos al encuentro del Señor que viene y, si ya han dejado este mundo, que se encuentren en la casa del Padre junto a la Madre Inmaculada.
 
2. ACTO PENITENCIAL 
  • Por se acerca la Navidad y nos estamos preparando poco para recibirle con corazón limpio y lleno de amor en la Nochebuena,  Señor, ten piedad
  • Porque se acerca el Señor y no hemos dado consuelo al que lo necesita ni hemos dado alegría a los que están tristes, Cristo, ten piedad
  • Porque viene el Señor y no estamos siendo del todo obedientes a la voluntad del Señor, como María, sino que con frecuencia nuestro corazón lo ensuciamos con las cosas y placeres de la tierra, Señor, ten piedad 
3. MONICION A LAS LECTURAS
 
         El mal es una realidad en el mundo. Si miramos a nuestro alrededor, enseguida comprobaremos que el mal abunda y nos sale al encuentro por todas partes. Las lecturas que vamos a proclamar nos recuerdan que el mal más profundo está en la enemistad del hombre con Dios. Es decir, cuando el hombre se empeña en irse por otros caminos distintos a los de Dios. Por privilegio especial del Señor, el mal moral no tuvo lugar en María.  Que Ella nos ayude a luchar en contra del mal y a favor del bien en nuestro mundo. Escuchemos atentamente.
 
4. ORACION DE LOS FIELES 
  • Creemos en Dios. Que, con la ayuda de la Virgen Inmaculada,  sea Él el centro de la vida de la Iglesia y de cada uno de sus hijos.  Roguemos al Señor.
  • Creemos en Jesús. Que hagamos todos lo posible por transmitir en nuestros ambientes que somos cristianos y que Jesús es el más importante y necesario para nosotros. Roguemos al Señor.
  • Creemos en el Espíritu. Que Él nos ayude a preparar nuestras almas, nuestras casas, nuestras actitudes y nuestras personas ante la llegada de Jesús en la Navidad. Roguemos al Señor.
  • Creemos en la esperanza. Que la Virgen Inmaculada proteja al mundo, en el que hay muchas complicaciones, crisis, paro, pobreza. Que no perdamos la ilusión de creer y esperar en Dios a pesar de los problemas de la vida. Roguemos al Señor.
  • Creemos en el cielo. Que este tiempo de Adviento sirva para acercarnos más a Jesús, y que la Virgen Inmaculada ayude a nuestras madres a ser fieles en la tierra y a gozar de Dios en el cielo junto a Ella. Roguemos al Señor. 
5. PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS 
  • Con esta jarra de agua limpia y pura, queremos representar el interior de la Virgen María. Nadie como Ella, con un corazón noble, bueno y reluciente, supo acoger al Señor que viene en Navidad. ¿Seremos capaces de ser tan abiertos como Ella a la acción de Dios sobre nosotros?
  • Con este pan y este vino queremos llevar hasta el altar nuestra vida entera, para que, ayudados por la Virgen Inmaculada, sea siempre una ofrenda a Dios. 
6. ORACION DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
 
COMO TU, MARIA,
quiero ser limpio, para no manchar el nombre del Señor;
obediente,  para cumplir su voluntad;
sencillo, para no perder al Señor.
 
COMO TU, MARIA,
quiero estar limpio, para recibir a Jesús;
ser humilde, para no rechazarle;
estar abierto, para que entre en mí corazón.
 
COMO TU, MARIA,
Quiero mirar al cielo, para encontrar a Dios; 
mirar a la tierra, para amar a los hombres;
mirar a mi corazón, para amar al Señor.
 
AYUDANOS, VIRGEN INMACULADA,
a recibir al Señor con alegría;
a celebrar su Nacimiento en Belén;
a ponerle en el centro de nuestras vidas;
a tenerle como lo mejor y el sumo bien.
 
¡GRACIAS, VIRGEN INMACULADA!
¡FELICIDADES, MARIA!


NOTICIAS

SANTORAL PARA HOY
El retablo de nuestra capilla del Santísimo, procedente de Santamera, renacentista, además del hueco para el sagrario, tiene en su cuadro central el relieve de San Roque. Sobre éste hay otro con la Virgen y el Niño y, a ambos lados del primero, dos pinturas en talla de dos evangelistas. En los relieves inferiores, un obispo y un diácono.