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La Inmaculada es una imagen de talla, copia de la de escayola que había en el local que hizo de templo, antes de la construcción de nuestro Conjunto parroquial. Nos habla de pureza en la vida personal, en las costumbres, en los negocios …, en todo.
 
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DOMINGO II ORDINARIO C
 
MONICIÓN DE ENTRADA
 
Sed bienvenidos, hermanos, a celebrar el Día del Señor. Con este Domingo segundo del Tiempo Ordinario, iniciamos un camino de progreso y maduración de nuestra fe. Hoy la Iglesia nos presenta en el evangelio como un resumen global de toda la obra de Jesús. Es el evangelista Juan que nos la presenta simbólicamente bajo la imagen de un banquete de Bodas en la que Jesús transforma el agua en vino. Abramos nuestra fe y nuestro corazón para recibir la luz del Espíritu Santo.
 
SALUDO
El Espíritu de Dios que llena nuestro corazón de paz y de gozo esté con vosotros.
 
ACTO PENITENCIAL
 
Para que la Palabra de Dios y la celebración de nuestra fe encuentre un corazón abierto y deseoso de recibir sus dones, debemos antes purificar nuestro interior para acceder limpios y con traje de fiesta a la casa del Padre.
- Hemos descuidado el alimento del alma y nos sentimos vacíos de fe y de esperanza. Señor, ten piedad.
- Nos agitan los problemas de la vida, nos absorben y descuidamos la oración; no sabemos escuchar tu voz en los acontecimientos. Cristo, ten piedad.
- Todos los días se cruzan los pobres y necesitados en nuestro camino, pero tenemos prisa y no les atendemos. Señor, ten piedad.
Que tu misericordia, Padre nos perdone y nos ayude a cambiar de vida.
 
MONICIÓN A LAS LECTURAS
 
El profeta Isaías anuncia un futuro que se concretará en la obra salvadora de Jesús en el mundo, de la que el evangelio hoy nos ofrece una explicación. Se trata de un cambio profundo de nuestra humanidad desde el amor que Dios nos manifiesta.
San Pablo explica la diversidad de dones que el Espíritu derrama en la Iglesia. Se trata de la gran riqueza con la que el  Espíritu hace que la Iglesia sea una comunidad de servidores al bien de toda la humanidad.
Bajo el símbolo de una boda en   la que Jesús transforma el agua en vino, el evangelista resume la obra de Jesús como la transformación de nuestra naturaleza. Su Espíritu derramado en nuestros corazones nos constituye en hijos de Dios.
 
ORACIÓN DE LOS FIELES
 
Unámonos, hermanos, en oración para presentar a nuestro Padre las necesidades de todos los hombres. Respondamos: Escúchanos, Padre.
 
- Para que no nos resignemos ante tantos problemas que vemos y compartimos, sino que mantengamos el esfuerzo, la creatividad y la confianza en Dios. Oremos.
- Para que los jóvenes puedan construir su futuro con un trabajo digno y estable. Oremos.
- Para que todas las víctimas de las drogas o de otras esclavitudes encuentren una mano amiga que les ayude a recuperar la libertad. Oremos.
- Para que los gobernantes y los que dirigen la economía del mundo defiendan  la justicia, la igualdad y los derechos de los pobres. Oremos.
- Para que todos los que sufren en el alma o en el cuerpo encuentren un buen samaritano que se compadezca y les acompañe .Oremos.
- Para que por el diálogo y la justicia avance la paz en el mundo. Oremos.
- Para que nuestra fe sea cada vez más adulta y coherente, sin miedo a pensar, dudar y aprender. Oremos.
- Para que la fe en la resurrección consuele a los moribundos y se confirme en todos nosotros. Oremos.
- Por todos nuestros parientes, amigos y bienhechores, vivos y difuntos. Oremos.
 
Padre nuestro, tú conoces los problemas y necesidades de nuestro mundo, de la Iglesia y de cada uno de nosotros. Que tu misericordia atienda nuestras oraciones y nos conceda hasta lo que no nos atrevemos a pedir.
 
PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS
 
PRESENTACIÓN DE UNA JARRA DE AGUA
(Puede hacer la ofrenda cualquier miembro adulto de la comunidad)
ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo esta jarra de agua, signo de aquella que Tú convertiste en sabroso vino en las bodas de Caná, pero también signo de aquella que nos recreó en criaturas nuevas en el Bautismo. Yo te la ofrezco hoy como la novedad de persona que quieres hacer crecer en la Iglesia y en medio de la familia de todos tus hijos. Que nosotros, los bautizados, seamos testigos de esa novedad en medio de la sociedad en la que vivimos.
 
ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMINIÓN
NO TENEMOS VINO
No tenemos vino, Jesús.
No tenemos vino.
 
Para las bodas de hermandad
donde festejamos el amor que Tú nos brindas,
no tenemos vino.
 
Para los encuentros fraternos
donde haces crecer nuestros amores,
no tenemos vino.
 
Para la alianza del Norte con el Sur,
del mundo rico con el mundo pobre,
no tenemos vino.
 
Para el abrazo solidario con los inmigrantes
que reclaman los derechos más elementales,
no tenemos vino.
 
Para el encuentro del perdón
que sana, renueva y rehabilita,
no tenemos vino.
 
Para la apertura del amor familiar,
limpio, hondo, agradecido,
no tenemos vino.
 
Para nuestras celebraciones de cada día,
sencillas, íntimas, queridas,
no tenemos vino.
 
Y por eso andamos tristes y apocados,
sin gracia y con la ilusión apagada.
 
No tenemos vino, Jesús.
No tenemos vino. 


Este sagrario se encuentra en la capilla. En él, bajo las apariencias de pan, Cristo está realmente presente con su Cuerpo, con su Sangre, con su Alma y con su Divinidad. Visitarlo diariamente es una prueba de corresponder al Amor con amor.
 
En la puerta del sagrario de la iglesia, además de los ángeles, junto a Cristo clavado en la cruz, están las figuras de la Virgen y de San Juan. La Eucaristía se reserva en este sagrario, cuando hay culto en el templo. En esos momentos, Cristo muerto y resucitado está presente en él.