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Santa Teresa, la andariega, visitaba sus conventos. El cuadro recoge las veces que estuvo en Toledo. Había fundado e inaugurado un convento en Malagón. Desde allí, se trasladó a Toledo, a donde llegó enferma. Era el año 1568. Y, tras una corta estancia en Escalona, regresó a Ávila.
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DOMINGO XXX ORDINARIO A
 
Monición de entrada 
Hermanos, ha llegado nuestro encuentro semanal para celebrar y alimentar nuestra fe en el día del Señor. Nos acercamos a la casa del Padre para juntarnos todos sus hijos y recibir su paz, su amor y su ayuda.
 
Saludo 
Dios Padre que nos enseña a amar en su Hijo, Jesús, y nos otorga el Espíritu para fortalecer ese amor, esté con todos nosotros.
Acto Penitencial
 
Llegamos a casa tal vez heridos y cansados. Nuestro barro es frágil. Pidamos perdón. 
-Padre, el mundo con sus criterios nos tienta y engaña. Señor, ten piedad. 
-Señor Jesús, tu perdonaste a Pedro y al buen ladrón. Cristo, ten piedad. 
-Espíritu Santo, nos cuesta aprender a amar. Señor, ten piedad.
 
Monición a la Primera Lectura 
Escuchemos hasta dónde llega la ternura de Dios hacia el pobre.
 
Monición a la Segunda Lectura 
San Pablo resume la conversión en un abandonar los ídolos del mundo y creer en la resurrección de Jesús.
 
Monición a la Lectura Evangélica 
Jesús responde a un fariseo que le pregunta cuál es el mandamiento principal de la Ley.
Oración de los fieles
 
Las grandes necesidades actuales del mundo necesitan con urgencia la misericordia y el poder de Dios. Oremos al Padre con fe y esperanza.
Respondamos: Escúchanos, Padre.
 
-Para que aprendamos a amar a los pobres y necesitados no sólo de palabra sino con obras. Oremos. 
-Para que la abundante información que tenemos sobre la situación del mundo mueva nuestro compromiso. Oremos. 
-Para que no seamos indiferentes ante los graves problemas de nuestro alrededor y ayudemos a encontrar una solución concreta. Oremos. 
-Por los que sufren las guerras, están en las cárceles, han perdido el trabajo, son despojados de su dignidad, tienen que emigrar de su país, sufren en los hospitales, están solos y abandonados de los suyos. Para que les ayudemos a recuperar la esperanza y la dignidad. Oremos.
-Por todos los que investigan para el progreso de la sociedad. Oremos. 
-Por los que desde el gobierno se preocupan del bienestar de los ciudadanos para que cumplan su deber con acierto y responsabilidad. Oremos. 
-Para que aprendamos que el pasaporte para el cielo son las obras que hayamos hecho a favor de los pobres. Oremos. 
-Por todos los difuntos, especialmente por los que han muerto en soledad, para que sean acogidos por los brazos de Dios. Oremos. 
-Por nuestros familiares, amigos y bienhechores vivos y difuntos Oremos.
 
Padre, que tu misericordia y tu poder llenen el mundo y todos los días de nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.
 
Despedida 
Que la paz y el amor de Dios llenen todos los días de nuestra vida. Vayamos en paz. 


El amor a Cristo, representado por el crucifijo, y el amor a la Virgen, simbolizado por el rosario, han de ser los dos grandes amores del cristiano, los cuales ni se excluyen ni se contraponen, sino que el uno conduce al otro. Quien quiera lo puede experimentar.
 
El agua bendita es uno de los sacramentales –no sacramento- que hay en la Iglesia, a la que Santa Teresa le tenía mucha devoción. Con el hisopo, que se está viendo, el sacerdote rocía y bendice al pueblo de Dios, a los difuntos, a los campos, a objetos…