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La foto que está delante fue tomada en uno de los Festivales de Navidad, que la parroquia y su Grupo Scout Alveus viene celebrando desde hace varios años. Durante el mismo, hay distintas intervenciones que ayudan a fomentar el espíritu navideño y el calor de hogar.
 
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DOMINGO IV CUARESMA C 
 
MONICIÓN DE ENTRADA
Amigos vamos avanzando en nuestro camino hacia la Pascua, ya falta menos para que cómo cristianos, celebremos la fiesta de Pascua, la resurrección de Jesús. Seguro que has experimentado alguna vez la alegría del perdón. De esto va a hablar el Evangelio: el hijo que se marcha de casa y vuelve arrepentido. Hoy descubrimos el verdadero rostro de Dios-Padre y nuestra manera de comportarnos unos con otros. TE invitamos a que en esta celebración des acogida al abrazo de Dios, a su perdón, si, arrepentidos, así lo pedimos.
Él una vez más, hoy, te regala su abrazo de paz y amor. 
 
ACTO PENITENCIAL:
Queremos que la Cuaresma sea para nosotros una conversión: convertirnos a Dios y convertirnos a los demás. Antes de pedir perdón a Dios de nuestros pecados, pidamos la ayuda del Señor, para descubrir cuáles son esos pecados y para arrepentirnos de ellos.
**Muchas veces en la vida hemos sido como el hijo pródigo de la parábola: nos hemos apartado de Dios. Señor, ten piedad… 
**Otras veces hemos sido como el hijo mayor: no hemos sabido perdonar y hemos sido orgullosos y legalistas. Cristo, ten piedad… 
**A veces no hemos confiado lo suficiente en Dios. Señor, ten piedad… 
Por la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, el Dios de la Vida y de la Misericordia, perdone nuestros pecados, nos llene de su gracia, nos dé su salvación y nos lleve a la vida eterna. Amén. 
 
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Escuchamos esta primera lectura. Con la entrada del pueblo de Dios en Palestina se concluye el Éxodo y se inicia el cumplimiento de otra promesa hecha a Abrahán: “el don de la tierra”.
La lectura del apóstol ofrece los criterios fundamentales que guían a Pablo en su apostolado: Dios nos reconcilia consigo por Cristo, que cargó sobre sí el pecado de todos para que la humanidad viviera una vida nueva y libre.
Nos preparamos a escuchar un pasaje excepcional del Evangelio. El Padre es bondadoso y su misericordia no tiene fronteras, ni tiempos, ni hace distinción entre personas. Su perdón es gratuito y universal. El abrazo entre el padre y el hijo es signo pascual del perdón cristiano. Esta parábola del hijo pródigo es la parábola del Padre bueno. Una vez más, escuchamos y acogemos su inmenso mensaje. 
 
ORACIÓN DE LOS FIELES
Elevemos nuestras oraciones a Dios, nuestro Padre, que por medio de su Hijo Jesucristo, nos reconcilia. Le dirigimos nuestra oración.
–Por la Iglesia, para que nos anuncien el perdón sobre el odio. Para que sea la gran casa donde todos, buenos y malos, justos y pecadores, tengamos un lugar y una palabra que escuchar para cada situación. ROGUEMOS AL SEÑOR
— Por los hijos que se marchan de casa y no son agradecidos. Por aquellos que piensan, que fuera del hogar, se vive mejor. ROGUEMOS AL SEÑOR
— Por los padres que han perdido la esperanza. Por los que no olvidan ni perdonan. Para que descubran que hay que ser padres en lo bueno y en lo malo. ROGUEMOS AL SEÑOR
— Por todas las personas que son excluidas de nuestra sociedad, sea por la razón que sea, para que sepamos abrir puertas, sanar heridas, tender puentes para el perdón y la reconciliación. ROGUEMOS AL SEÑOR
–Por los que gastan sin control. Por los que son egoístas y no quieren compartir con los demás. Para que Dios nos dé unos sentimientos de fraternidad. ROGUEMOS AL SEÑOR
–Para que el Señor nos ayude a cambiar nuestros corazones, para que así cambie el mundo. ROGUEMOS AL SEÑOR
 
PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS
— Con este billete, queremos representar lo que Dios hace, aun cuando nos alejamos de Él: siempre nos da un billete de ida y de vuelta. Que descubramos el amor inmenso que Dios nos tiene. (Se prepara un gran billete donde ponga: “DIOS TE ESPERA”)
— Con esta cesta llena de frutos, queremos llevar al Señor, nuestro agradecimiento por nuestras familias. Por nuestros padres. Por saber que ellos, más allá de nuestras debilidades, esperan con paciencia a que progresemos como hijos de Dios.
–Finalmente, ante el altar traemos el Pan y el Vino, te ofrecemos con ellas una nueva postura ante los demás de respeto, comprensión y amor. 
 
ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Qué hermoso es tener un corazón
Con capacidad para amar y perdonar,
Para ayudar y comprender,
Para creer y confiar.
Pero qué difícil me resulta practicarlo,
Hacerlo vida en mis actos de cada día.
Mis fuerzas son muy limitadas
Y son más las horas bajas que las buenas.
Tú siempre estás ahí, esperándome,
Creyendo en mí, confiando en mí.
Que una caída de hoy sea un peldaño
Que me acerque más a ti y a mis hermanos;
Que cada día tenga el coraje
De volver a empezar en el camino del amor. 


La Inmaculada es una imagen de talla, copia de la de escayola que había en el local que hizo de templo, antes de la construcción de nuestro Conjunto parroquial. Nos habla de pureza en la vida personal, en las costumbres, en los negocios …, en todo.
 
Se encuentra este crucifijo en el presbiterio de nuestro templo. Nos recuerda el sacrificio cruento de Cristo en la cruz, ofrecido a Dios Padre por todos los hombres. Cada vez que se celebra la Santa Misa, este sacrificio se renueva incruentamente y se hace presente sobre el altar.