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Catequesis - Las Bienaventuranzas del Catequista.

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En la oración de la Beata María de Jesús, el que la reza hace tres actos de suma importancia para vivir como buenos hijos de Dios: adora a Dios, al único que hay que adorar; da gracias por los dones recibidos; y pide ayuda por intercesión de la Beata.
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Las bienaventuranzas del catequista

1. Feliz el catequista que sabe lo que quiere, por qué y cómo conseguirlo.

2. Feliz el catequista que no conoce el desanimo, ni está siempre buscando disculpas.

3. Feliz el catequista que trabaja por el bien de los demás y no por la realización de sus ideas personales.

4. Feliz el catequista que sabe descubrir futuros catequistas mientras trabaja.

5. Feliz el catequista que tiene el corazón en el cielo y los pies en la tierra.

6. Feliz el catequista que considera esta vocación como una oportunidad de servir.

7. Feliz el catequista que se considera a sí mismo como un alumno permanente, porque actuando así sentirá la necesidad de estar siempre en busca de la verdad.

8. Feliz el catequista que siembra el Mensaje de Jesús más que con su propia palabra con su propia vida y testimonio.

 



La Beata María de Jesús, cuya imagen puede verse, es la Titular de nuestra parroquia. Nacida en Tartanedo y educada en Molina de Aragón, pueblos de nuestra diócesis, ingresó en el Carmelo de Toledo. De ella, siendo novicia, diría Santa Teresa: “María de Jesús, no será santa, es ya santa”.
 
Es la sede de nuestro templo. Representa a Cristo guía, presidente, de la asamblea convocada para celebrar la Eucaristía. Junto con el ambón y el altar, son los tres espacios fundamentales del presbiterio. Ver la sede ha de movernos a dejarnos conducir por Cristo representado por el sacerdote.